jueves, 22 de febrero de 2018

Aquellas cosechas de antes (Segunda parte, la "Ranchada")

Resultado de imagen para Estibas de bolsas fotos
Típica estiba de Estación cuando se colmaban los galpones.
Ya contamos en el posteo anterior como era la cosecha en el campo, es decir en las chacras. Dijimos que las bolsas quedaban en el campo en el "Pilote Trilladora". Ahi terminaba la función de los norteros que habían venido a la cosecha. Ahora veremos lo que era la cosecha en el pueblo mismo.

Como dijimos llegaban y eran muchos. Y no todos iban al campo, muchos quedaban en el pueblo integrando las cuadrillas que trabajaban en los galpones, o en los camiones que iban a cargar a las chacras.

¿Y como y donde se acomodaba tanta gente? En la "ranchada" término heredado de los viejos crotos.  La Cooperativa y la Casa Tavelli, tenían trabajo abundante, y ambas trataban de acomodar a sus trabajadores temporarios en alguna instalación.

A media cuadra del club, lindante con lo que fue la estacion de Servicio de Cappi, (luego herrería del Cholo Escujuri), donde hoy vive el amigo Lanza, había una construcción ya desaparecida, que había sido Taller Mecánico de la familia Stéfano, y vivienda. Allí funcionaba la "Ranchada de la Cooperativa" donde la cuadrilla, cuyo capataz era Juan Valdes (a) "Pata e' bolsa" acampaba. Tenían un cocinero, que por lo general era algún viejo bolsero que ya no le daba el cuerpo para el trabajo fuerte, y allí hacían un pozo común con el que este hacía las compras, y preparaba las comidas.

Del otro lado de la Estación, entre la Casa Tavelli a media distancia de ésta y la barraca de la Cooperativa estaba "La Ranchada de Masferrer" de la que aún quedan algunas ruinas. Este lugar había sido mandado construir por el Dr. Masferrer, ya que a pocos metros estaba el galpón donde recibía los porcentajes de arrendamiento de sus campos. Detras de este lugar estaba el Horno de Ladrillos de Moreno. Era una edificacion como tantas salidas del tablero de dibujo del Ing. Dn. Jorge Mayol con buenas comodidades para albergar una cuadrilla numerosa. Ya olvidado el nombre de "La Ranchada de Masferrer" había pasado a ser "La Ranchada de Tavelli" cuyo capataz era Don Amancio Ramirez.

Carlos Burgos y su esposa Doña Fina, tambien habilitaban un galpon de su propiedad, que anteriormente había sido el primer Taller Mecánico de Daniel Cappi, donde se armaba otra "Ranchada" principalmente habitada por los bolseros que trabajaban en los camiones, que iban a cargar a los campos.

Esta concentración de hombres jóvenes, de trabajo rudo tambien acarreaban algunos problemas de convivencia, generalmente debidos a algunas copas de mas, asunto del que se hacía cargo el Destacamento Policial, al que generalmente para esta épocas era reforzado con un par de efectivos mas.

La Panadería de Cubitto hacía dos horneadas diarias. Había dos Carnicerías que faenaban un animal por día cada una y desde allá, mas al fondo del pueblo, la familia Di Martino proveía la verdura.

Despues estaban los camioneros, pero eso es otra parte que después les contaré.

Del trabajo de los bolseros en los galpones, ya me ocupé en otro posteo antiguo acá


Antonio (el Mayolero)

lunes, 19 de febrero de 2018

Aquellas cosechas de antes....

Imagen relacionadaLos golondrinas del norte: A principios de diciembre empezaban a llegar. Venían desde lejos, desde Santiago del Estero muchos, otros tantos de Santa Fe, otros de Córdoba. Herederos de la tradicion de los "crotos", trajinando trenes cargueros, muchos de ellos por el viejo Rosario-Puerto Belgrano hasta Bajo Hondo, donde éste se cruzaba con el FCS, luego Roca, por el que se iban desparramando por las estaciones, a ofrecer su único capital, sus brazos.

Venían a la cosecha, cuando la cosecha significaba trabajo para muchos. Téngase en cuenta que aquellas viejas cosechadoras llevaban manejante, enganchador y cosedor. Las bolsas quedaban en el rastrojo, y allí entraba en escena otro equipo, los bolseros de chacra. Chatero y dos bolseros, que levantaban las bolsas y las llevaban al galpón de la chacra, o al "pilote trilladora" (Estiba triangular, con una base de 10 bolsas) a campo, siempre a la par de terreno firme para que aquellos camioncitos de entonces cargaran y llevaran a estación.

Si usted lleva la cuenta, ya hemos computado seis, y en una sola chacra. Seis hombres jovenes, fuertes, haciendo trabajos pesados al rayo del sol. ¡Había que darles de comer!! Que no era un trabajo menor. Los bolseros, ataban la chata con las primeras luces del alba, y salían al rastrojo "con la fresca" trabajando hasta las 11, en que paraban hasta las 16, para evitar la hora de mas calor. A eso de las 8.00 lo que se le llamaba "el almuerzo chico". Habían arrancado con unos mates a las 5.00, por lo que a las 8, ya necesitaban "combustible" (asado frio que había quedado de la noche anterior, alguna suculenta tortilla, mate cocido, y la infaltable galleta de campo. Los bolseros arrancaban por la tarde despues del mate cocido, hasta que la noche les impedía seguir con su trabajo

Los de la cosechadora habían arrancado un poco mas tarde, pero había que engrasar, cargar combustible, preparar bolsas vacías, las madejas de hilo para el cosedor, por lo que a esa hora tambien desayunaban. Ellos, al contrario de los bolseros, solo pararían para comer al mediodía, recargar combustible, bolsas e hilo, y otra vez al corte.... A eso de las 5 el mate cocido que se llevaba al corte. y a seguir hasta que la noche caía.

La Cocina: Todo lo anteriormente descripto tenía un componente fundamental, que era la cocina. Salvo en algunas chacras medio grandes, donde habían dos cosechadoras, solía haber un cocinero/a que se encargaba de esto. Pero en general este trabajo recaía en la esposa del chacarero. ¡¡Y había que hamacarse frente a la cocina de leña, para abastecer ese batallón, al que se debe agregar los propios integrantes de la familia, que si bien colaboraban/abamos en las tareas que estaban a nuestro alcance, lo hacíamos bajo una direccion general. Poner la mesa para la gente, juntar los huevos, levantar los platos y tazas luego de los almuerzos, mate cocido y cena, y un par de cosas fundamentales; vigilar que no hubiera algun fuego, y mantener abastecidas las damajuanas convenientemente forradas con arpillera con agua fresca del molino, para llevar a la cosechadora y a los bolseros. Además al atardecer regar la quinta...

El menú: Era igual para toda la familia y trabajadores, pucheros, guisos, estofados, asados por la noche, y por ahi los bolseros aportaban algun peludo que encontraban distraído en el rastrojo, que por lo general, aparecía en el "almuerzo chico" de la mañana.

La Carne: Ovejas había, y donde ovejas hay corderos nacen. Un tiempo antes de la cosecha ya se había apartado un lotecito de capones de unos 40 kilos para el "consumo". Pero, había que carnear, cosa que se hacía como mínimo dia por medio. Cada capón daba dos costillares con paleta, que al asador o al horno salían, el espinazo, para puchero y estofado, de los cuartos, la carne para los guisos de arroz o fideos, los huesos de los cuartos que siempre conservaban algo de carne, mas las achuras destinados al "almuerzo chico".

Los "vicios". Los cigarrillos y el vino; eran provistos por el chacarero con cargo a cada uno de los trabajadores. Se llevaba un cuaderno donde se iba anotando lo que se entregaba a cada uno de ellos. La regla de la chacra no admitía mas de un litro de vino diario, Y cada uno de ellos identificaba su botella con una marca a los efectos de evitar avivadas de algun compañero....

Esto es una parte de lo que aquello significaba para la familia chacarera de mi niñez en el Pago Mayolero. Donde desde chiquitos ibamos asimilando la cultura del chacarero.


Antonio (el Mayolero)

Dedicado con todo respeto a las compañeras de AMRAF (Asociacion de Mujeres Rurales por la Agricultura Familiar). Y a la querida memoria de Emilia, mi madre y Matilde, mi suegra, que trajinaron frente a las cocinas de leña en pleno verano....

miércoles, 24 de enero de 2018

De una divertida confusión.

Chateando con Ezequiel Lanza, Mayolero en proceso de adopción, y adaptacion al medio, y de algunas personas que habitaron el Pago Mayolero, recordé un suceso bastante divertido, originado en el hecho que había muchos que solo eran conocidos por su apodo, sin saber o recordar cual era su verdadero nombre y apellido, el del documento.

Allá por 1963, mi padre era Comisionado Municipal del Partido de Tres Arroyos. Lo secundaba como Delegado Municipal en Mayol, Juan Rosario Dominguez (Dominguez "el Gaucho") El Delegado Municipal entre sus funciones oficiales estaban el extender los permisos de marca y señal, recaudando la tasa correspondiente, y conformar junto al Agente a cargo del Destacamento las guias de traslado de hacienda.

Como funcion extraoficial, mi padre le había encomendado que realizara una especie de censo entre los habitantes, para detectar aquellos de edad avanzada, que no tuvieran Jubilacion ni otro tipo de cobertura social, para poder a través de Bienestar Social de la Municipalidad, gestionarles lo que entonces se llamaba "pensión a la vejez", lo que creo que ahora se denomina "pension no contributiva".

El Gaucho, no necesitaba molestarse demasiado, ya que desde atras del mostrador de su Almacen y Despacho de Bebidas "El Obrero", conocía a todos y cada uno de los habitantes.

El vasco Felix (en el documento Pedro Hualde) albergaba en su casita de "Villa Perro" a Antonio Fernandez (El rengo Don Antonio) que sin otro medio de subsistencia, solía hacer de cocinero a las cuadrillas de bolseros a los que ya me he referido.

Era uno de los que precisamente cumplian con los requisitos basicos requeridos. Edad suficiente, incapacidad parcial, sin familia conocida, pusieron manos a la obra. Conseguir documentos, partida de nacimiento, ¡que se yo! todas esas cosas que la burocracia exige para paliar la necesidad de un desprotegido de la sociedad. Como quiera que sea, y con la ayuda y acompañamiento del Vasco Felix, su amigo y protector, fueron juntando los papeles necesarios.

A aquellos hombre sencillos los apichonaba el Edificio de la Municipalidad, por lo que, ya juntados los papeles requeridos por Bienestar Social, el Gaucho lo comisionó al vasco Felix, a que se los hiciera llegar a mi padre aprovechando que debía viajar a Tres Arroyos a cobrar su jubilación.

Vaya uno a saber porqué, talvez por timidez, en lugar de ir a la Municipalidad se dirigió al domicilio de mis padres. Toca el timbre, y lo atiende mi madre (que solo lo conocía de oído) y se dá este dialogo:

VF. Buenos dias Sra.; está Don Anuncio?

Mi Madre; No Sr. está en la Municipalidad, y viendo que el hombre estaba medio desconcertado, le pregunta:
MM ¿Por  que asunto es'
VF: Yo soy Pedro Hualde, y me manda el Gaucho Dominguez.
MM: ¿Y para que lo manda acá?
VF: Por una pension de Antonio Fernandez.

Mi madre entonces lo llama a mi viejo por telefono, para imponerlo de la situación. "Aca hay un hombre que se llama Pedro Hualde, que viene por una pension para Antonio Fernandez, que lo manda el Gaucho Dominguez".
Mi padre le dice del otro lado "no se quien es Pedro Hualde, ni quien es Antonio Fernadez".

Telefono en mano, mi madre:
MM: Dice que no sabe quien es Pedro Hualde, ni Antonio Fernandez.
VF: Lo que pasa es que a mi me conocen por el Vasco Felix, y a Fernandez como El rengo Don Antonio.
MM ¡¡Pero hombre, hubiera empezado por ahi!!!
Y le dijo a mi padre quienes eran los actores. Ahi entonces, mi padre le dijo "que se venga para acá y pregunte por mi en secretaría que yo ya les aviso que el va a venir y para que".

Esas cosas pasaban como ilustración de las confusiones que se solían armar.....

miércoles, 22 de noviembre de 2017

De como una foto tomada al azar, despierta recuerdos.

La foto que disparó los recuerdos. Primer monte a la derecha tapera de "La Cocina Redonda"
En el face del amigo Ezequiel Lanza, apareció una foto en B&N tomada al azar, sobre la ruta 228 un kilómetro antes de la bajada a Mayol, y al mirarla con atención, despertó en mi historias y recuerdos.

Ni mas ni menos que el paraje antiguamente conocido como "La Cocina Redonda", que en realidad segun me contaron viejos pobladores de la zona, era un gran fogón circular enmarcado por una ancha llanta de hierro, de aquellos carros que se usaban en esos tiempos, fines del siglo IXX.

Remontando la Historia del Pago de las Horquetas de los Tres Arroyos, (hoy merecidamente sede de la Fiesta Provincial del Trigo) debemos considerar que hay cosas que no sucedieron por casualidad, sino que se fueron dando a través del tiempo, encadenando circunstancias y realidades.

En 1890, Dn. Felix U. Mayolas concretó la instalación de un Molino Harinero, aprovechando la fuerza hidráulica de los tres arroyos. Ver acá. Paralelamente a la instalación del molino, Mayolas, que había previsto la potencialidad y aptitud de las tierras del partido para la producción de trigo, se preocupó por interesar a algunas familias de inmigrantes, por entonces afincados en la zona de Juárez. Así, llegaron los Dubini, los Tagliabúe, Bollazzi y otros que se incorporaron y son apellidos que aún perduran en la población del distrito.

Tambien llegó un jovencito llamado Juan B. Istilart, que vino como empleado administrativo ("Tenedor de Libros") que tambien trajo la primera trilladora con motor de vapor al distrito. Istilart luego fue el patriarca de la industria metalurgica tresarroyense, e impulsor de innumerables iniciativas para el progreso de la ciudad y la zona, agregando a su ya frondoso curriculum, el haber sido el primer contratista rural de estos pagos, pero eso es otra historia....

Estos agricultores, se instalaron a pocos kilómetros al Este de la ciudad, en el Cuartel II, seccion chacras. y su punto de reunión era precisamente esa chacra que fuera por muchos años conocida como "La cocina Redonda" cuyos últimos pobladores fueron unos hermanos Iribarren hasta fines de los años '70.

Habría que buscar en el archivo del diario local "La Voz del Pueblo", la edición especial con que en setiembre de 1952 conmemoró su cincuentenario, donde hay, si mal no recuerdo, una nota muy bien documentada sobre todos estos sucesos de nuestros primeros agricultores pioneros. Pero este trabajo se lo dejo a los muy buenos historiadores, que tambien tenemos.

Y por allí, alguien recuerda aquellas familias, y las autoridades de la Fiesta del Trigo, levantan un monolito que los recuerde en ese lugar de reunión.

Y aqui está el resultado de las cosas que puede despertar una simple foto en Blanco y Negro, tomada por otros motivos, y por alguien que hasta desconocía estos hechos, y muy lejos estaba de imaginar lo que su foto podría despertar.

Gracias por tanto Ezequiel Lanza, (Mayolero por decisión propia)

Antonio (el Mayolero)

domingo, 5 de noviembre de 2017

¡Si siempre estoy llegando......!

El "Potro" y el "Gallego"
Y allá fuimos, con Laura y Paula, las antropólogas, jovenes profesionales con toda la polenta de su juventud, y toda la experiencia de mas de diez años de trabajo en todos los ambientes rurales. Desde el oeste de Formosa con los wichi, a Santa Cruz con los tehuelches, comunidades rurales, pueblos perdidos en el tiempo y el espacio geográfico.

Desde hacía bastante tiempo veníamos pensando en que aparecieran por San Mayol, para ver de que modo se puede colaborar desde lo profesional con el esfuerzo que las familias Mayoleras vienen haciendo para "pasarle el plumero" a nuestro querido lugar en el mundo.

Unas pocas horas de una hermosa tarde de octubre, y una charla con el mas moderno de los Mayoleros, el recien incorporado Ezequiel Lanza, Mayolero por elección, ver el museo, filosofar y proyectar desde el viejo andén de la Estación sobre los que y los como cristalizar sueños sustentables.

Volver al querido edificio de la Juventud Agraria Cooperativista, al lugar donde funcionó la Biblioteca, hoy convertido en Centro de Recepción Turística, visitar el Museo, recorrer la Casa del Jefe de la Estación, a la que se podrá recuperar con mucho esfuerzo, pero es recuperable.Unos mates en casa del Eze, y una recorrida por el pueblo.

Y de pronto, lo veo salir a curiosear a ver quien andaba por ahi. Y ahi estaba, con sus 82 años el interminable "Potro" Alvarez, que junto a Hugo Muñiz, son los Mayoleros nativos que nunca dejaron el Pueblito mas lindo de la República Argentina.

Y allí en medio de la calle nos reencontramos. Laura, Paula y Eze, discretamente se quedaron en el auto a unos metros como para que nos encontraramos tranquilos. Y un golpecito de viento levantó algo de tierra, seguramente por eso, alguna tierrita Mayolera nos entro a los ojos, y de allí que corrieran algunas lágrimas. Abrazos y recuerdos....

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Laura, Paula y Ezequiel
Y seguimos viaje, y yo no pude menos que recordar aquella frase ""LA PUTA QUE VALE LA PENA ESTAR VIVO".

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¡Si siempre estoy llegando!
"Mayol de Oro", aquella definición de Guilloni.....

martes, 7 de octubre de 2014

Un 7 de Octubre, pero de 1914

O sea hace justo cien años. Siete años antes el ferrocarril habia empezado a prestar servicios regulares. San Mayol que por entonces era solamente Mayol. La Colonia "San Felipe" se iba poblando y alli, un año antes habian llegado Francisco y Anunciación. Primero Fancisco desde España, de allá, de la montaña de León, que se radicó en Rauch donde tenía un tio. Por 1910  había hecho "piso", y le escribió a su novia Anunciación, tambien de la Montaña Leonesa para que se viniera. Y Anunciación se subió a un barco, y llegó al Puerto de Buenos Aires, donde Francisco, su Tio, y la esposa de éste, que era hermana de Anunciación la esperaban. De allí el tren a Rauch. De la estación, al Registro civil, y da allí a la Iglesia.

Anunciacion Balbuena y Francisco Diez
Foto de su casamiento en 1911
Y una nueva pareja de inmigrantes se sumaba a una Argentina que los llenaba de esperanzas. Un tiempo despues, alli en Rauch, nacía su primer hijo Francisco, en 1912. Luego, siguiendo las huellas de su hermano Martín llegaron a Mayol.

Unos 200 metros mas atrás de la Iglesia, aún quedan rastros de su primer rancho; se nota el jagüel y un árbol ha quedado como único testimonio de lo que allí sucedió, hoy, 7 de Octubre, hace cien años.

Anunciación esperaba su segundo hijo, y su hermana María había venido para acompañarla. También estaba cerca su cuñada Petra, hermana de Francisco, y esposa de su hermano Antonino.

Aquel octubre pintaba lindo, los trigos crecían, con buena humedad anunciaban una buena cosecha.

Y el momento del parto llegó; Francisco tendría al dia siguiente el mejor regalo de su 32º cumpleaños, otro hijo.

Pero Dios al parecer tenía otras cosas dispuestas, y a raíz de una hemorragia post parto, Anunciación
falleció alli mismo luego que naciera su hijo.

Anuncio Diez Balbuena y Emilia Carolina Avecilla
Mis padres en su casamiento 1940
Pequeñas historias de mi pueblo, que quedan casi olvidadas. Ese pequeñín, a quien Francisco en el mismo acto que asentaba el fallecimiento de Anunciación, su amor, la que lo había seguido desde el corazón de la Montaña Leonesa, asentaba en su partida de nacimiento el nombre de Anuncio en homenaje a ella, fue Mayolero de nacimiento, hombre que nunca le sacó el cuerpo a ninguna responsabilidad que la comunidad le pidiera, ya fuera la Cooperativa, el Club Social y Deportivo, la Fundacion de la Primera Sociedad de Fomento, y hasta fue por tras veces Comisionado Municipal del Partido de Tres Arroyos.

Y me refiero a mi padre, Anuncio Diez Balbuena que hoy estaría cumpliendo 100 años. ¡Feliz Cumpleaños donde estés viejo Querido!

Ver acá.


miércoles, 1 de octubre de 2014

Hoy 1 de Octubre, cumplimos 107 años.

El siempre recordado Germán García (Toto) y Pablo Mayol
Y entonces el posteo lo hace Pablo Mayol:

¡FELIZ ANIVERSARIO, SAN MAYOL! 
Un día como hoy pero hace 45 años, no era feriado en San Mayol, no tuvimos en cuenta que hacía 62 años que éramos pueblo y estaban abiertos todos los negocios, sonaban a las 8 las persianas que se levantaban en lo de Tavelli, a la Cooperativa llegaban las F100 de los chacareros, el jefe de estación atento al paso de los trenes, (ya pasó a las 6 de la mañana y nos despertó tocando pito, seguro que por el denso tránsito), se sentía desde casa el olorcito a pan y galleta recién sacado de la cuadra que hacían Tere y Anselmo, la tienda de los Balañá, nos vendía los mapas y figuritas del Cabildo o San Martín para hacer los deberes de la escuela, alguna golosina comprábamos en el club, Don Núñez atendía la carnicería, Don Juan Roldán la frutería y verdulería, lo de Burgos y Domínguez también abiertos, el taller de Wanger repleto de tractores desarmados, vamos al correo y nos atiende Aldo Ramírez, de paso también al hotel para hablar por teléfono y jugarnos un metegol mientras esperábamos. También había clases, cruzábamos la cancha de futbol y ya estábamos en la escuela, éramos muchos y lo disfrutábamos, a las 5 salíamos, ahí viene María Miguez con su sulky reluciente y el titito que nos ladraba, saludábamos a don Escujuri con un “chau” siempre sentado en la puerta de su casa y si era viernes, jugábamos unos súper partidos de futbol en el jardín de casa, con mis hermanos y todos los chicos del pueblo hasta la caída del sol… que tiempos!